martes, 27 de diciembre de 2011

LAS ESPECIES QUE INVADEN ARAGÓN


En Aragón hay 44 de las 136 
especies invasoras 
vigiladas en España
Con el fin de asegurar la supervivencia de especies autóctonas en situación de peligro, el Gobierno elaboró un listado de 136 animales que deberán ser controlados por las Comunidades. En Aragón viven 44 de estas variedades.
No se permite la posesión o transporte de ejemplares –tampoco su cadáver-, incluyendo el comercio exterior. La vulneración de esta norma podría suponer una sanción que, según recoge el Decreto, se mueve en una horquilla de entre 500 y 2.000.000 euros.

En Aragón podemos encontrar el mejillón cebra, la cotorra argentina o el siluro, las más mediáticas dentro de las 44 con presencia en la Comunidad, según el último censo publicado por la DGA a finales de 2010. También destacan otros como el cangrejo rojo, el galápago americano o la ardilla gris.

El Catálogo señala a las especies invasoras como una de las principales causas de pérdida de la diversidad biológica y que además genera "importantes" perjuicios económicos en el medio rural. Del mismo modo, el Gobierno considera que estas especies constituyen un riesgo para alcanzar el buen estado de las masas de agua.


Las intervenciones irán desde la inmovilización y aislamiento de la mercancía en la que se detecte la presencia de uno de estos animales hasta el control de las actividades recreativas y deportivas desarrolladas en las aguas continentales, pasando supervisión de obras en cauces de ríos y de aquellas masas de agua que vayan a ser origen de trasvases o desviaciones temporales.

Del mismo modo, las administraciones deberán exigir a las instalaciones industriales o comerciales que alberguen especies del listado la adopción de medidas preventivas. Asimismo, sólo podrán autorizar nuevas explotaciones ganaderas y ampliaciones de las mismas que utilicen ejemplares del catálogo cuando estén "debidamente justificados" y "con medidas precautorias suficientes".




lunes, 28 de noviembre de 2011

PREGUNTA Nº 3

¿LA NIEVE ES SIMÉTRICA?

Estamos esperando que venga la nieve para ir a esquiar, para disfrutar de los paisajes nevados... Lo que no me podía imaginar es que se pudiera disfrutar observando un copo de nieve.
- ¡Mira!
- ¿Qué ves?

Me quedé sorprendido, porque yo creía que la forma que tenían los copos de nieve, esas formas geométricas y simétricas... era cosa de los adornos en los belenes, o en los cristales de las clases de primaria en vísperas de la vacaciones de Navidad.

Y aquí viene la pregunta:

¿Los copos de nieve tienen algún tipo de simetría?
¿Cómo son, en realidad los copos de nieve?
¿A qué se debe esa forma tan especial y espectacular?

Espero tus respuestas... Si tu respuesta es acertada y llega antes del 12 de diciembre a las doce de la noche, tendrás un premio... de + 0,2 en el primer examen de la segunda evaluación...¡Ah! y si no eres uno de mis alumnos, puedes responder ... pero sin premio ;)

martes, 22 de noviembre de 2011

RESPUESTA A LA PREGUNTA 2

EL TAMAÑO DE LA LUNA 


La Luna parece tener un tamaño mayor cuando está sobre el horizonte respecto a cuando está en el cenit. La causa de este fenómeno no es, como a menudo se supone un resultado del efecto de la ATMÓSFERA, que en cambio sí es responsable de su enrojecimiento, pues por causa del efecto Rayleigh las moléculas del aire absorben mucha más luz azul que roja.

Cuando la Luna o el Sol están más próximos al horizonte se perciben más rojos, dado que los rayos de luz tienen que atravesar un espesor mayor de atmósfera. Tampoco el causante es la refracción, por la variación de la trayectoria de la luz debido al cambio de medio.
La causa es una ilusión óptica investigada, como he dicho antes, en psicología de la percepción.Es por eso que a las 10 de la noche te pareció ver la luna mucho más pequeña, porque se encontraba justo encima de ti, en el cenit. Y a las 7 de la tarde, cuando salía, era mucho más grande. Por lo que no tiene que ver con las órbitas circulares.También se puede decir que para la correcta percepción del tamaño de un objeto es importante disponer también de información correcta sobre la distancia real al observador. 
 
El cerebro humano calcula el tamaño de los objetos a partir del tamaño de la imagen proyectada en la retina y del conocimiento disponible acerca de su distancia, dado que un objeto más cercano a la retina produce una imagen de mayor tamaño que uno más alejado, el cerebro, empleando la experiencia, interpreta que está más cerca. Como la Luna está siempre a unos 385.000 km de distancia de la Tierra, el supuesto cambio de tamaño de la Luna dependiendo de su cercanía al horizonte es una ilusión.
MARÍA PARRA